El Partido Comunista ha seguido implementando confinamientos radicales con motivo del covid—19, esto ha provocado que miles de ciudadanos en distintas partes del país se rebelen contra las autoridades.
Los levantamientos contra el PCCh se han producido en ciudades fuertemente controladas como Wuhan, donde los habitantes han comenzado a rebelarse y derribar los muros que segregan a la población gritando:
«La epidemia empezó en Wuhan, acabará en Wuhan».
Estas protestas son inusuales tomando en cuenta el sistema represivo chino donde la disidencia no es permitida y considerando además el sistema de crédito social que castiga a quienes se rebelen contra las autoridades.
Se desconoce el nivel de descontento social tomando en cuenta las restricciones que practica el Partido Comunista sobre el internet y el flujo de la información. Sin embargo, el derribo de muros se ha convertido en la señal de resistencia de la población:







